12 October 2026
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Del 25 al 30 de agosto, Puyo, ubicado en el centro de la Amazonía ecuatoriana, fue sede del Intercambio de Aprendizaje "Mujeres Indígenas, Autonomía y Gobernanza Territorial", un encuentro que reunió a lideresas y equipos técnicos de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD) de Perú, de la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC) y de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENIAE), como organización anfitriona.
El encuentro combinó espacios de diálogo entre pares con visitas a experiencias territoriales lideradas por mujeres indígenas, organizados en torno a tres ejes temáticos priorizados de manera colectiva: el liderazgo político y la participación en la gobernanza territorial, la transmisión de saberes ancestrales y el cuidado del territorio, y la autonomía y el financiamiento directo para las mujeres y sus organizaciones.
Una de las jornadas más valiosas fue la compartida en el Centro de Turismo Comunitario Lisan Wasi y su chakra ancestral, en la Comuna de San Jacinto del Pindo, territorio del pueblo Kichwa, ubicado a 25 kilómetros de la ciudad de Puyo.
De la mano de las mujeres de Lisan Wasi y de la Asociación Pinduk Warmis, las representantes de CONFENIAE, AIDESEP, FENAMAD y OPIAC conocieron una experiencia de restauración progresiva de áreas anteriormente destinadas a la ganadería, mediante la recuperación de las chakras y la biodiversidad local. La experiencia mostró cómo el fortalecimiento de las chakras articula distintas dimensiones de la vida comunitaria: alimenta a las familias, conserva la biodiversidad, resguarda semillas, transmite conocimientos y aporta al turismo comunitario y al sostenimiento de los medios de vida de las familias.
Tras el recorrido por la chacra, una ronda de feria de experiencias permitió, además, que las participantes compartieran sus propias iniciativas de chakras y de transmisión intergeneracional de saberes desarrolladas en sus territorios.
El liderazgo político y la participación en la gobernanza territorial fueron un eje central de los intercambios. Las participantes compartieron sus experiencias sobre cómo lograr que las agendas e instrumentos de gestión de mujeres incidan efectivamente en las estructuras organizativas, los espacios de decisión, la asignación de recursos y los procesos institucionales para que fortalezcan la gobernanza territorial.
De ese intercambio surgieron múltiples estrategias compartidas, entre las que se destacaron: promover la construcción participativa de las agendas de mujeres; contar con soporte técnico para impulsar su implementación; adaptar las narrativas de las propuestas y acciones con enfoque de género a los distintos contextos; garantizar que las iniciativas respeten la territorialidad y las estrategias comunitarias; articular y alinear las agendas de mujeres con los instrumentos de gestión y las normativas de la organización para facilitar su implementación; y posicionarlas como herramientas para establecer prioridades ante las organizaciones aliadas y la cooperación.



En las últimas jornadas, las lideresas y las y los técnicos identificaron también las condiciones necesarias para sostener y proyectar en el tiempo los procesos que lideran las mujeres indígenas, especialmente frente a los cambios de dirigencia.
Emergieron como estrategias puntuales:
“En este intercambio comprendí que no solamente venimos a aprender, sino que nosotras también enseñamos: nuestra experiencia también les puede servir a otras mujeres y a otros jóvenes en sus procesos dentro de las organizaciones”, señaló Teresita Antazú, dirigenta nacional de AIDESEP responsable del Programa Mujer Indígena.
Este encuentro se llevó a cabo como parte de la Ruta de Aprendizaje sobre Mujeres y Gobernanza Territorial, que desde 2024 viene impulsando TINTA, a través de su Programa de Aprendizaje y Colaboración, junto a organizaciones territoriales y aliados estratégicos.
Los encuentros realizados en Bolivia (2024) y Brasil (2025) contribuyeron a visibilizar el rol estratégico de las mujeres indígenas en la defensa territorial, así como las brechas estructurales que aún limitan su participación efectiva.



Este año, la Ruta busca consolidar lo acumulado y priorizar el fortalecimiento de los procesos organizativos desde el interior de las propias organizaciones indígenas, partiendo del reconocimiento de que una gobernanza territorial sólida requiere estructuras fortalecidas, con mecanismos efectivos de participación, representación y toma de decisiones.
El Intercambio en Puyo, que priorizó la participación de un grupo focalizado de representantes y propició un espacio de confianza, diálogo y participación activa, dejó nuevos aprendizajes, reflexiones y conexiones que las participantes llevan de vuelta a sus organizaciones. Estos resultados contribuyen a dar continuidad y sostenibilidad a la Ruta de Aprendizaje sobre Mujeres y Gobernanza Territorial, fortaleciendo el intercambio, la colaboración y la construcción colectiva de estrategias entre las organizaciones territoriales participantes, con miras a avanzar hacia una gobernanza territorial más inclusiva, equitativa y representativa.