23 de julio de 2026

De la gestión local a una voz política común: comunidades de pesca artesanal avanzan una agenda global en la 11ª Conferencia Nuestro Océano

 

Por Marcelo Borges Doroso, Gerente de Proyectos Incidencia Global

Durante los Diálogo de los Pueblos del Océano en la 11ª Conferencia Nuestro Océano (OOC11) en Mombasa, Kenia, Maurice Ssebisubi, en representación de la African Women Fish Processors and Traders Network (AWFISHNET), sostuvo en alto una simple aguja de reparar redes. 

Reflexionando sobre la gestión del territorio, recordó a las y los participantes que cuidar el océano se define por "la paciencia de seguir remendando redes, conocimientos, relaciones y confianza”.

Una metáfora simple pero poderosa. De muchas formas, capturó el espíritu del encuentro. Construir una gobernanza oceánica más sólida requiere fortalecer pacientemente las relaciones entre comunidades, organizaciones y regiones, tejiendo experiencias en una acción colectiva.

Ese es quizás el legado más importante de Mombasa. A lo largo de la semana, quedó claro que las comunidades de pesca artesanal ya no participan en los procesos globales como organizaciones aisladas, sino que ahora hablan como un movimiento coordinado con una agenda política compartida.

Reconstruir desde adentro

La Conferencia comenzó alrededor de mesas donde representantes de comunidades de pesca artesanal de África, el Sudeste Asiático y América Latina se reunieron para la sesión de trabajo RISE UP.

Pescadores/as, trabajadoras y trabajadores del sector pesquero, liderazgos comunitarios, investigadores/as y organizaciones de la sociedad civil pasaron la mañana intercambiando experiencias de sus propias costas. Aunque venían de continentes distintos, los desafíos que describieron se reconocían familiares: disminución de las poblaciones de peces, avance de la pesca industrial, inseguridad en la tenencia de derechos, impactos climáticos, contaminación marina y participación limitada en las decisiones que afectan a sus comunidades.

Al final de la sesión, lo que había comenzado como una serie de conversaciones regionales se había convertido en algo más grande: una plataforma política común para la pesca artesanal.

Las discusiones en Mombasa fueron la culminación de meses de diálogo, intercambios virtuales y reflexión colaborativa, facilitados a través de una alianza entre TINTA y Movilizatorio, que reunió a organizaciones de África (AWFISHNET), el Sudeste Asiático (SEAFNET) y América Latina (ULAPA) dentro del Comité Central de Pesca Artesanal (SSF Core Committee).

Las y los representantes buscaron construir un conjunto práctico de demandas de incidencia, basado en las realidades de las personas cuyos medios de vida dependen directamente de ecosistemas costeros y marinos saludables. Estas demandas conectaron las prioridades comunitarias con las seis áreas de acción de la Conferencia Nuestro Océano y exigieron:

  • Cogestión comunitaria de las Áreas Marinas Protegidas;
  • Acción más firme contra las prácticas de pesca ilegal y destructiva;
  • Financiamiento directo y accesible para las comunidades pesqueras;
  • Reconocimiento del liderazgo comunitario frente a la contaminación marina;
  • Medidas de adaptación climática ancladas en las realidades locales; y
  • Protección frente a la violencia, la criminalización y el desplazamiento.

 

Más allá de estas prioridades, las y los participantes también señalaron dos temas transversales que suelen quedar fuera de la gobernanza oceánica global: la igualdad de género y la participación intergeneracional, junto con un mejor reconocimiento de la pesca artesanal a través de datos y evidencia generados por las propias comunidades.

From Stewardship to Governance,

La agenda desarrollada durante la sesión de trabajo RISE UP se trasladó luego al evento paralelo del Comité Central SSF, From Stewardship to Governance,donde las y los representantes presentaron sus demandas colectivas.

En lugar de hablar como organizaciones individuales, las y los participantes articularon una visión interregional que conecta la conservación marina, la pesca sostenible, la resiliencia climática y los derechos comunitarios. El evento demostró cómo las comunidades avanzan más allá de la incidencia local hacia una participación coordinada en los procesos internacionales de toma de decisiones.

Esta transformación se extendió más allá del propio evento paralelo. Ese mismo día, las y los representantes también contribuyeron a una declaración más amplia de la sociedad civil, que llama a los gobiernos y organismos internacionales a colocar a las comunidades en el centro de la gobernanza oceánica a través de tres principios fundamentales: consulta y participación significativas, mecanismos de rendición de cuentas efectivos, y financiamiento transparente y accesible.

Un mensaje surgió de forma constante en las discusiones sobre conservación marina, pesca sostenible y acción océano-clima: las políticas que afectan a las comunidades costeras no pueden seguir diseñándose sin quienes viven sus consecuencias todos los días. Como concluyó la declaración colectiva:

"Una gobernanza oceánica que no nos incluye es una gobernanza que fallará a las personas y al planeta".

Haciendo visibles las comunidades

Lovin Kobusingye, presidenta de AWFISHNET, ofreció una reflexión contundente durante la conferencia, citada por el Daily Nation (Nation Media Group) el 21 de junio de 2026:

"Las personas invisibles reciben presupuestos invisibles; el trabajo invisible recibe inversión invisible; y las comunidades invisibles reciben políticas invisibles."

La visibilidad, en este sentido, no es simbólica: define hacia dónde se dirigen finalmente la atención política, la inversión pública y la toma de decisiones.

El informe de síntesis de AWFISHNET también destacó uno de los logros de la conferencia: las mujeres africanas en la pesca pasaron "de la periferia al centro de la primera Conferencia Nuestro Océano celebrada en suelo africano” Esa observación pone de relieve una transformación profunda que atraviesa al movimiento de la pesca artesanal: ahora son las comunidades las que dan forma a las conversaciones.

Más allá de la Conferencia

Algunas de las conversaciones más importantes en Mombasa ocurrieron fuera del programa. Almuerzos de networking, reuniones bilaterales e intercambios informales permitieron que representantes de distintos continentes descubrieran cuán similares son sus demandas: derechos de tenencia, acceso a financiamiento, reconocimiento de las mujeres en la pesca, resiliencia climática y participación en la gobernanza.

Estos intercambios reforzaron algo que ya se había puesto en marcha durante meses de preparación: las organizaciones comenzaron a verse a sí mismas como parte de un movimiento global más amplio para la pesca artesanal.

Las seis prioridades de incidencia desarrolladas conjuntamente por el Comité Central SSF avanzan ahora hacia futuros procesos internacionales, incluyendo la Cumbre Mundial de Pesca Artesanal de la FAO y las conferencias de las Naciones Unidas sobre el Convenio de Diversidad Biológica (CDB COP17) y sobre Cambio Climático (CCC COP31), donde las organizaciones tienen previsto seguir abogando por una gobernanza oceánica centrada en las comunidades, financiamiento directo y un mayor reconocimiento de la pesca artesanal.

Mirando hacia adelante

La imagen de Maurice sosteniendo aquella pequeña aguja de reparar redes sigue siendo, quizás, la mejor síntesis de lo ocurrido en Mombasa. Si al inicio de la semana esos hilos invisibles todavía se tejían por separado, al final ya formaban una sola red, suficientemente fuerte para sostener el peso de lo que viene.

A lo largo de OOC11, esas conexiones se hicieron visibles. Representantes que antes participaban en foros internacionales como organizaciones individuales comenzaron a hablar a través de prioridades comunes, demandas compartidas y una visión política conjunta.

El resultado más significativo es la emergencia continua de un movimiento global de comunidades de pesca artesanal que hablan con una voz compartida. Mombasa demostró que cuando las comunidades construyen confianza, y fortalecen relaciones, logran mucho más que influir en una conferencia: ayudan a construir el futuro de la gobernanza de los océanos a nivel global.